Artículo 346: lo que está en juego para el LATU
El Parlamento está definiendo una modificación que afecta directamente el financiamiento del Laboratorio Tecnológico del Uruguay.
El artículo 346 del proyecto de Rendición de Cuentas establece que, desde el 1.º de enero de 2027, la mitad del tributo generado por las exportaciones de productos lácteos pasará a financiar al Instituto Nacional de la Leche. El restante 50 % continuará destinado al LATU para bonificaciones al sector.
La industria láctea seguirá pagando exactamente lo mismo. Lo que cambia es el destino de esos recursos: se estima que entre 800.000 y un millón de dólares por año dejarían de ingresar al LATU.
No es un hecho aislado
Para comprender la importancia de esta decisión hay que observar lo ocurrido en los últimos años:
Desde 2020, el LATU perdió aproximadamente 12 millones de dólares de ingresos genuinos.
El tributo sobre las exportaciones se redujo primero de 3 a 2,5 por mil y posteriormente a 2 por mil.
La tasa por el control de alimentos importados bajó del 1,5 % al 0,5 %.
Ahora se propone reasignar la mitad de lo recaudado por las exportaciones lácteas.
Estos ingresos financiaban directamente la actividad del Laboratorio. Su reducción progresiva limita la capacidad de sostener servicios, inversiones, equipamiento, conocimiento técnico y puestos de trabajo.
¿Por qué nos afecta?
Menos recursos pueden traducirse en:
Menor capacidad para renovar equipamiento e infraestructura.
Dificultades para sostener acreditaciones y servicios especializados.
Mayor presión para generar ingresos mediante servicios actualmente gratuitos o bonificados.
Sobrecarga de los equipos de trabajo.
Menores posibilidades de ingreso, capacitación y desarrollo profesional.
Riesgos para el empleo y para las capacidades técnicas construidas durante décadas.
El impacto concreto dependerá de las decisiones que adopte el Directorio. Por eso, AFUL considera imprescindible contar con información oficial, cifras respaldadas y una evaluación económica, operativa y laboral.
Fortalecer al INALE sin debilitar al LATU
AFUL no cuestiona la necesidad de encontrar una solución adecuada para el financiamiento del INALE. Ambas instituciones realizan funciones diferentes y complementarias.
El propio trabajo conjunto en iniciativas como la marca Quesería Artesanal Certificada demuestra que fortalecer la cadena láctea requiere cooperación institucional. No debería enfrentarse al INALE con el LATU ni financiar a una institución debilitando a la otra.
La discusión debe buscar una alternativa que atienda las necesidades del sector lechero y preserve los recursos, los equipos y las capacidades del Laboratorio.
Lo que AFUL está planteando
AFUL solicitó información y promovió acciones para conocer:
El impacto económico real del artículo 346.
Los servicios y bonificaciones que el LATU brinda actualmente a la cadena láctea.
Las consecuencias previsibles para el funcionamiento y el empleo.
Las alternativas presupuestales o legislativas posibles.
La posición institucional que el Directorio presentará ante el Parlamento.
Nuestro objetivo es intervenir con responsabilidad, información verificable y propuestas concretas.
Preguntas que todavía necesitan respuesta
¿Qué actividades podrían verse afectadas?
¿Cómo se compensará la pérdida de ingresos?
¿Qué servicios podrían dejar de ser gratuitos o bonificados?
¿Qué consecuencias tendrá sobre las inversiones y el empleo?
¿Qué posición formal defenderá el Directorio?
¿El Parlamento considerará alternativas al texto actual?
La posición de AFUL
Defender al LATU es defender el conocimiento acumulado, la calidad de sus servicios y el trabajo de quienes hacen posible su funcionamiento.
Una decisión de esta importancia no debería adoptarse sin una evaluación completa de sus consecuencias. AFUL continuará promoviendo un debate informado y constructivo y mantendrá a los trabajadores al tanto de las novedades.
Seguimos construyendo el futuro del LATU
Información, participación y defensa colectiva.




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